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martes, 9 de mayo de 2017

De la basura

Lo que no quiere nadie lo recogemos nosotros. 




En la década de 1950, en España, la compra de alimentos se seguía realizando en los tradicionales mercados y en pequeñas tiendas de ultramarinos y colmados.  Los alimentos se iban pidiendo uno a uno al dependiente, que muchas veces sin prisa, iba pesando y empaquetando. En las tiendas. las mujeres hacían cola y espera. Frente a esta realidad las españolas veían con curiosidad y cierta envidia desde sus butacas, películas norteamericanas donde se mostraban  aquellos supermercados  donde los clientes se servían ellos mismos.
En 1957,  Alberto  Ullastres, ministro de comercio del régimen de Franco,  intenta impulsar la modernización del comercio con una campaña a favor de la instalación de supermercados  de productos alimenticios ya envasados, que se vendieran por el procedimiento del autoservicio.
La Comisaria General de Abastecimientos y Trasportes (C.A.T.) fue la encargada, del establecimiento de una red  de autoservicios públicos.  Los primeros de carácter experimental se establecieron en Madrid, luego siguieron otros en  San Sebastián, La Coruña o Bilbao.
A finales de 1957, la Revista Blanco y Negro,  incluye un extenso reportaje donde se anuncia  la apertura en Madrid  de los primeros autoservicios de alimentación.  Vemos en la imagen a dos actrices de cine Luz Márquez y Mari Tere del Rio, mostrándose  como mujeres modernas,  que con sus cestas en la mano,  caminan  entre  estanterías bien surtidas. En el artículo, se  subrayan las ventajas para el cliente “Ahorro de tiempo y bajada de precios, consecuencia de la disminución de dependientes.”  Y para el comerciante “Reducción de personal y aumento de las ventas.”
En 1958 se organizaba en Madrid una  “Exposición de Equipos y Accesorios para Tiendas modernas de Alimentación, Autoservicios.” Ese mismo año  se establecían las normas  para la apertura de autoservicios privados. En julio de 1959,   bajo el nombre de  Caprabo, se inauguró el primero. Poco a poco los autoservicios públicos fueron desapareciendo dando paso al capital privado.
En  enero 1959, el Sindicato Provincial de la Alimentación en  Almería, convocaba  a almacenistas y detallistas a una reunión para tratar “ la pronta implantación de un supermercado en Almería.” En 1960,  el establecimiento de nuevos supermercados comienza a  estar a la orden del día
En  1961, en Almería la iniciativa  más importante será, la cadena holandesa Spar,  con la apertura de pequeños supermercados por los barrios de la capital y los pueblos. En 1963,  ya contaba en  Almería  “ con 20 puntos de venta en régimen de autoservicio.”
Un aliciente para la clientela fue el sistema de cupones regalo, que se daban en cada compra. Los cupones se iban pegado en cartillas como la que mostramos de la cadena Vegé.







domingo, 7 de mayo de 2017

Ya se puede leer nuestro Boletín Museos de Terque nº 135



http://www.museodeterque.com/pdf/boletines/135.pdf



miércoles, 12 de abril de 2017

La Panocha Reina


Alhabia, septiembre de 1928, un grupo jóvenes se dedica entre
risas a “desfarfollar panochas”.
Cuando el panizo estaba “curao” se espanochaba, se recogía la
panocha de la caña. “ uno iba delante doblando y cogiendo las panochas y otro detrás con un hoz cortando las cañas.” Las cañas se
recogían y ataban en haces. Las panochas se cargaban en serones
y se llevaban en bestias a las casas o cortijos donde se solía desfarfollar.
Esta faena consiste en quitar la farfolla, hoja o envoltura que
recubre las panochas o mazorcas del maíz.
Esta tarea se convertía en un acontecimiento festivo especialmente
para los jóvenes, a la que acudían vecinos y familiares. Se solía
hacer al atardecer o por la noche, terminadas otras tareas del día.
Se buscaba que no hubiera sol, pues esta faena levantaba una pelusillaque provocaba cierto picor que se acrecentaba con el calor. solía usar manga larga. Las panochas se ponían en el suelo desde
donde se cogían y una vez quitada la farfolla se ponían en espuertas.
En Terque y en Alhabia cuando salía una “Panocha Reina” - panocha
con los granos colorados-, el que la encontraba tiene el privilegio
de dar panochazos al resto de los que formaban el corro. En
Murtas, a estas panochas les llamaban “Pellizqueras” y el que la
encontraba le daba un pellizco a la muchacha que tenía a su lado,
el pellizco se iba pasando a todos los reunidos, lo que provocaba
una gran algarabía. En Rioja (Almería) le llamaban “Panocha de la
Suerte.”
La fiesta se completaba con invitaciones, como una copa de aguardiente y rosas, y algunas canciones, . Tras desfarfollar, las panochas se ponían a secar extendiéndolas en el “terrao”, en el suelo de las cámaras, y donde no había, incluso debajo de las camas.Este secado solía durar una semana.
Cuando ya estaban secas, se procedía a desgranar la panocha. En
Adra el llamado “desgranijo” también se convertía en una fiesta.
Las familias se ayudaban unas a otras -se juntaban a “notapeón”-.
También era la ocasión para que los jóvenes se fueran conociendo
y formando parejas. Tampoco faltaba en el desgranijo, las invitaciones
y la música. Esta tarea se podía hacer a mano o con una máquina.
Manualmente se ayudaban con la propia mano y un bolillo, -
cuerpo interior de la panocha-. En Rioja también se valían a veces
de un hocino.
La máquina de desgranar del Museo Etnográfico de Terque, es
inglesa y está fechada en 1886, procede de la Casa de los Yebra en
Terque. Está montada en el borde superior de un cajón, para que
fueran cayendo los granos a su interior.
La planta del maíz era aprovechada para multitud de usos. Un mes
antes de recogerla, se cortaba el cabo, el plumero de arriba, para
que la panocha terminase de engordar. Estos cabos servían para
alimento de las bestias.
Los cañotes o cañas de la planta se utilizaban secos como leña o
picándolos como comida para las bestias. En Rioja (Almería) , se
formaba con ellas la llamada “choriza”, especie de chambao a dos
aguas, en cuyo interior se resguardan las que serían utilizadas como
comida para las bestias.
La utilización de la farfolla la describe muy bien Ángel Cazorla en
su novela “El Pan y la Tierra ”Las más exteriores mas bastas servían
de lecho a los cerdos, convirtiéndose luego en estiércol, las interiores
iban a parar a los colchones y servían de lecho a las personas. Muchos viejos empleaban las hojas más finas para liar cigarros, considerándolas superiores al papel de fumar.”

Las que se utilizaban para los colchones se cortaban y se metían
dentro de una funda de tela. Todos recuerdan el ruido que se
producía en el colchón ante cualquier movimiento “ Dormíamos
con música, era más fresquito dormir en verano en un colchón de
farfolla que en uno de lana.”
Los bolillos o cuerpo interior de la panocha se utilizaban para la
leña, algunos acudían a ayudar para llevárselos. Algún panizo en
grano se dejaba para comida de los marranos, la mayor parte se
molía utilizándose la harina para hacer las migas y las gachas de
invierno. Una murga de carnaval decía “Con la harina del panizo,
se pone el cuerpo al reloj, y es el mejor alimento del pobre trabajador.”
Cuando las panochas estaban tiernas, antes de curarse, se
comían asadas.
También se tostaba la harina para hacer papillas a los niños pequeños.
Las madres decían que con ellas los niños ” se despelotaban”,
es decir, crecían de una manera más rápida.
Con el pelo de la panocha se hacían cocitorios, que bebidos, se
presumían muy buenos para las enfermedades urinarias.
El Panizo Tostonero no se desgranaba y se dejaba con la farfolla
de arriba, era corriente verlo colgado en las cañas de las despensas.
Las “rosas”, era imprescindibles en muchas reuniones y fiestas.
En Huécija, la Sección Femenina impulsó los trabajos de artesanía
con la farfolla como materia prima. Con esparto y farfolla hacían
objetos de adorno, costureros, cestas.
Las panochas también fueron utilizadas como juguetes infantiles.
Herminia Martínez de Campillo de Purchena recuerda las muñecas
que se hacían con ellas, “Mi muñeca era una panocha, sus
hojas eran el vestido y el pelo la melena.” En Adra, se jugaba con
los bolillos a los llamados “Castillos de Poliores”, entrecruzándolos
los niños competían a hacer la torre más alta. Emilio Martínez
recuerda los bigotes que se ponían los niños con el pelo. El apodo
de “Panocha” en los pelirrojos fue bastante extendido, por
el parecido evidente al color del pelo de la mazorca.
En la fotografía se reconocen a los Hermanos Sánchez Yebra, Paco, Pepe, Anita, Lola y los hermanos García Galán Anita,María, Pilar y Antonio . Se conserva es un positivo en papel fotográfico, formato tarjeta postal de 8,5 x13 cm.

miércoles, 5 de abril de 2017

Lo que no ven en Almería... lo ven fuera

El Museo de la Escritura  Aldo Manuzio de Bassiano (Latina-Italia) se ha puesto en contacto con el Museo de la Escritura Popular de Terque,  con el objetivo de instaurar una colaboración intercultural, creando una red internacional de intercambios entre diferentes museos con el fin de lograr un enriquecimiento cultural y al mismo tiempo proteger y cuidar la escritura.

Nos plantea una  serie de actividades a los museos participantes:
Intercambios culturales e intercambios entre museos.
Conferencias internacionales y seminarios entre las diferentes ciudades participantes.
Intercambios de obras de todo tipo a través de la red, para fomentar el turismo en las localidades que participen a dichos intercambios
Organización de exposiciones de arte y festivales.

Estaremos encantados de colaborar dentro de nuestras posibilidades.  Os tendremos informados.


Lo que no ve en Almería… lo ven fuera. Ya estamos más que acostumbrados.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Ya puedes leer el Boletín Museos de Terque nº 134

http://www.museodeterque.com/pdf/boletines/134.pdf

Todo aquel que lo lea completo recibirá este mes Indulgencia Plenaria, claro que antes debió comprar la Bula de la Santa Cruzada



miércoles, 15 de marzo de 2017

Más de 600 revistas Ilustradas. La última gran donación

Os presentamos una de las más extraordinarias donaciones del año. La realizada por José Domingo Lentisco Puche, historiador, director y alma de la revista Velezana. Desde nuestros inicios contamos con su amistad y colaboración. José Domingo ha aportado a los fondos de nuestro Museo Etnográfico una gran colección de revistas ilustradas y periódicos fechados entre 1890 a 1940. Son más de 600 ejemplares de revistas como el Blanco y Negro, Estampa, Crónica, Ahora, Lecturas, El Globo o el Imparcial, ABC y muchas otras



Destacan por su número cientos de ejemplares del Blanco y Negro. Revista semanal ilustrada fundada en 1891. En sus páginas podemos ver la evolución de la vida social y política de España, Sus portadas maravillosas fueron realizadas por los mejores ilustradores españoles. Fue el primer semanario en utilizar el color y el papel couche.
Gracias José Domingo por tu generosidad y por tu larga labor como divulgador de la cultura e historia de Almería. Todo un ejemplo






lunes, 6 de marzo de 2017

Un recogedor. un nuevo juguete donado a nuestros Museos


Juguetes espejos de la vida



Recogedor de madera. Juguete Donado por Reyes Moreno esta semana


Jugar  muchas veces es  representar  el mundo de los adultos. Los juguetes tradicionales, muestran a  escala reducida esta vida real. Las niñas juegan a ser madres y amas de casa. Los juguetes reproducen todas las faenas domesticas. 

Una pila de lavar que el albañil Guillermo García  de Terque elaboró con cemento para su hija. 




Una anafre de hojalata, realizado por un hojalatero con una lata  reutilizada de leche condensada La Lechera. 




Un cocio, para hacer la colada. Este es uno de los juguetes más antiguos del Museo y perteneció a la niña  de Terque Encarnación Sánchez Martín. Esta datado en 1875.




Cajitas de uva, que Manuel Villegas de Berja  hacia para sus hijos en su taller de carpintería de platos de uva.
Una carretilla de madera, para trasportar piedras. 
Manuel Rodríguez Rodríguez (Benahadux 1944)   cuidaba las cabras de su padre en la sierra de Benahadux, para distraerse hacía hondas de esparto con lo que lanzaba piedras.
Espadas de madera para jugar a las guerras.


Los niños debían aprender a ahorrar, las huchas fabricadas por los alfareros son otro juguete.  Un ejemplo, es  esta hucha, utilizada y rota,   procede de Alhabia con la inscripción  “Hucha de Yitica  ( Anita Sanchez Yebra)  con dinero de mama  ( Carolina Yebra Rittwagen) 5- V- 1959.”






martes, 28 de febrero de 2017

Una nueva donación: Un Grabado del Ángel de la Guarda





Con motivo de la donación de este antiguo grabado que representa al Ángel de la Guarda Rafael  Arcángel y el joven Tobias con el pez, recordamos a nuestros Ángeles de la Guarda   


Ángel de la Guarda / dulce compañía / no me desampares /  ni de noche ni de día /  no me dejes solo que me perdería.”Con estas palabras, me encomendaba mi madre al sueño cada noche.  Cada uno de nosotros teníamos asignado desde nuestro nacimiento  un Ángel de la Guarda, un Ángel Custodio, que  velaría nuestro sueño, que caminaría a nuestro lado,   que nos libraría de todos los peligros y de las asechanzas del Demonio.   Nuestras madres contaban  con esta inestimable ayuda para su tranquilidad.  Por si no fuera  bastante, allí estaban, en la pared, sobre nuestras camas,   aquellos cuadros con antiguas láminas, donde el  Ángel  extendía su protección a los niños. Cuando algún niño se salvaba de algún grave accidente o enfermedad,  se decía  que su  Ángel de la Guarda lo había salvado.
La existencia de los Ángeles,  seres inmateriales cercanos a la divinidad, no solo la encontramos en la tradición judeo cristiana,  sino también en otras filosofías y religiones como la de Zoroastro,  el budismo, hinduismo o el islam. En todos los casos, su papel es de intermediario entre el ser superior y los hombres. En  el cristianismo, esta función,  llevará a una devoción angelical y a un creciente culto, siendo muy atractiva su representación artística.

El Ángel Custodio del Paraíso,  del Antiguo Testamento, se  extenderá posteriormente en advocaciones como protector de lugares o ciudades – ej. El Ángel Custodio del Reino de Valencia.-  En la iconografía medieval, los ángeles custodios  serán representados junto a las almas de los justos que Dios acogerá en su gloría,  o guiando a los patriarcas y profetas – un ángel custodio detiene la mano de Abraham en el sacrificio de Isaac-.

El culto al Ángel de la Guarda surge en el siglo XV e inmediatamente  su iconografía se identificará con el  modelo de la representación del Arcangel  Rafael auxiliando al joven Tobías, un ángel que lleva de la mano a un niño. El pasaje bíblico dice “Sano ha partido nuestro hijo y sano volverá a nosotros, porque un ángel bueno le acompaña, le dará un viaje fácil y le devolverá sano.” En Florencia, los hijos de los comerciantes, al salir de viaje dejaban un exvoto con la imagen  de Rafael Arcángel  llevándoles de la mano.  Así comienza a convertirse en protector de los niños y viajeros adolescentes. Los jesuitas extenderán su devoción y fomentarán la creación de cofradías.

Con la excepción del Ángel de la Guarda, la iconografía de los ángeles es anónima, cosa que  no ocurre con los arcángeles.   El Ángel de la Guarda y el niño se representan por el camino de la vida.  En ocasiones, junto a un recién nacido, pues el Ángel de la Guarda era enviado a cada hombre desde el momento de su nacimiento, y  en otras ocasiones, junto a  un niño  o un adolescente.  El  Ángel   se representa como un joven o una joven con túnica y alas. Unas veces aparece tomando  de la mano al niño y, con la otra levantada,  le muestra el  cielo.   En otras muchas, se sitúa detrás del niño abriendo sus brazos para protegerlo de diversos peligros:  los niños se muestran  de manera despreocupada ante un precipicio , cruzando un  estrecho puente, e incluso ante la inminente llegada de un coche o un tren.  También  aparece velando el sueño de los niños ante su cuna. Así se ha reproducido profusamente en lienzos, laminas, tarjetas postales, estampas devocionales,  escapularios, medallas, esculturas. También se llevó  el tema a los  pliegos de cordel, en uno se decía  “Perezoso que estás en tu casa / el tiempo se pasa sin querer rezar, / ruega, ruega al Ángel de la Guarda / que de estos peligros nos puede apartar.  El Ángel de la Guarda es el patrón de la policía.



domingo, 12 de febrero de 2017

Por San Valentín... Cartas de Amor de 1835


Os mostramos las cartas de amor más antiguas que conservamos en  nuestro 
Museo de la Escritura Popular. 
Son de 1835 entre un joven de Alhabia y una joven de Terque









“Mi Querido Salvador

Te haces muy recomendable para mi con decirme en tus cartas, que solo quieres y exiges de mi formalidad y buen fé; y ya que por mi parte me interesa mas en ella quisiera que tu Padre hablara con el mío, para que nuestras relaciones estando autorizadas con su reciproco consentimiento y aprobación sean del todo legitimas y de corazón; espero que a si se haga, y sera una prueba nada equivoca del interés que se toma por nuestra común suerte.

A Dios. Tu querida Dolores Alonso”.


“Alhabia 24 de Marzo de 1835

Encantadora de mis sentidos, dulce y cariñosa Dolorcitas recibi la V. la que me llena mi corazon de sumo placer y enterada de ella digo lo siguiente.

Ydolo mio cuandichoso y feliz ya me contemplo a el considerarme tan favorecido, no lo atribuire a mi merito ni tampoco a mi atractivo corazon, os juro estar siempre agradecido y un bivo retrato de Vos misma en el yebar exculpido.

De lo tocante a lo que me decis que nuestras entrevistas fueron como el que mira a los rayos del sol le digo a V. como en los Pueblos son tan nobeleros y amigos de saber, yo que por ebitar no e querido ir a menudo y la mayor parte porque no e podido, pero para mi fue lo suficiente para que buestra imagen se grabase en mi corazon y nunca poderle orbitar por ningun motibo.

Recibe el corazon de vuestro a fino amante.
Salvador de Yebra”.


“Alhabia 1 de Abril de 1835

Mi querida Dolorcitas

Si yo hubiera de hablarte de lo satisfecho que esta mi corazon al ver que nuestro compromiso esta ya autorizado con el mutuo consentimiento de nuestros Padres, y hubiera de hablarte de lo grato que ha sido al mio, el que yo haya elegido una joven cuyo merito es superior a toda alabanza, digo que entonces nunca acabaría; pero te dire al menos que la noche que fuimos a felicitarte ibamos con el intento de estar muy poco tiempo, según lo exigia la politica, y no parece sino que hasta mi Padre no se cansaba de contemplarte, y así fue que abusamos de vuestras bondades deteniendonos mas tiempo del que prescribia la primera vista.

Dolorcitas, conozco que hemos faltado; quizá os seriamos molestos; pero atiende a que toda nuestra detencion era por tener el placer de verte, que acaso esta consideración sea bastante para disimular nuestra falta. Si, esa noche ha fixado mi corazon, en ella he jurado muchas veces no pertenecer a otra sino a ti, y desde ahora (lo juro por la existencia que me anima) seras para mi el unico objeto a que dedicaré todo mi cariño y mis afanes; conozco que no tengo meritos para inspirarte el puro amor que tu me inspiras; pero ya que no valgo lo que tu mereces ojala que a fuerza de quererte pueda yo hacerme digno de tus gracias y favores.

Dolorcitas, ahora no quiero molestar mas tu atención escribiendo demasiado.
ADios nunca me cansare de repetirte que de ti depende la dicha de tu invariable.

Salvador de Yebra”.


Cartas enviadas entre Dolores Alonso, de Terque, y Salvador Yebra, de Alhabia.



Abajo tarjeta postal de los años 1930



miércoles, 8 de febrero de 2017

Ya se puede leer el Boletín Museos de Terque nº 132

http://www.museodeterque.com/pdf/boletines/132.pdf




Podrás conocer los Andadores y Carretones Infantiles del Museo Etnográfico de Terque... y muchas cosas más. esperamos os guste.








viernes, 3 de febrero de 2017

Cementerio de Palabras

Os presentamos la nueva exposición que estamos preparando:

  Cementerio de Palabras 

Dedicadas a los viejos diccionarios y a las palabras que van quedando en desuso. 

Desde hoy estamos abiertos a  recibir vuestras palabras olvidadas. 




lunes, 23 de enero de 2017

Papeles para Vasares ¿Quieres conocer su historia?



Nuevos Papeles de Vasares han ingresado en las colecciones del Museo Etnográfico. 
Proceden de una empresa de Cartagena. Eloina, posiblemente de la décadas de 1940-1950.

¿Quieres saber su historia?




En los vasares de las despensas, en las lejas de las taquillas y aparadores de las cocinas y comedores,  en las  repisas de los caramanchones de las chimeneas, en las tablas de  los armarios, se puso de moda  desde el XIX  adornarlos con  los denominados  papeles  y tapetes de vasares.
Los Papeles de Vasares eran tiras de papel de unas dimensiones  aproximadas entre 60 cm. de largo por 15 de ancho, que embellecían  el frontal de los vasares de obra o madera, dándole a su vez una superficie  más higiénica a la vajilla que allí se colocaba. “La variedad en colores y dibujos convirtiendo la cocina en una fiesta callejera a lo cual se presta lo económico del importe de la docena de papeles, 20 céntimos de peseta, y las dimensiones de cada sección medio metro aproximadamente.” La Monarquía.1890. Se solían vender en papelerías y paqueterías. La colección del Museo Etnográfico de Terque procede en su mayoría de los antiguos Almacenes Segura de Almería.
Su uso  se remonta a las últimas décadas del XIX. En 1874,  ya los encontramos anunciados “papeles picados de diferentes colores propios para adornar estantes, vasares etc…” En 1890, el periódico  La Monarquía  afirmaba “Artículo que no solo se ha hecho necesario, sino de moda.”  Al parecer su origen fue la capital de España “Constituye una industria genuinamente madrileña extendida a las provincias y cuyo uso les era absolutamente desconocido hasta hace pocos años, ampliando el mercado, su fabricación ha adquirido una gran importancia y ha exigido mejorar los procedimientos industriales.” ABC. Febrero 1908.
En un principio se hizo popular  reutilizar los periódicos para adornar los vasares “Papeles en un principio  fueron periódicos no ilustrados. Luego periódicos ilustrados…” La Monarquía.1890.  “Suplicó al señorito que le cortase unos papeles con destino a los vasares, según el modelo que acaban de publicar los periódicos.”El Correo Militar 1894.
Algunos   de estos papeles reutilizados los recuerda Paqui Muñoz (Almócita, 1960) y como los preparaba su bisabuela,  la “Mamita”.Las hojas de los calendarios los  iba doblando en muchos dobleces y con unas tijeras  los cortaba en recortes  sucesivos,  consiguiendo al desdoblarlo, unas bonitas  tiras  con cenefas geométricas festoneadas”.
El director de El Globo en una carta al director de correos en 1878, acusaba a los carteros  de  quedarse con los ejemplares de muchos suscriptores y señalaba “esos papeles sirven para adornar los vasares de casa.” Esta costumbre se fue imponiendo, hasta ser aprovechada por la industria  “Y por ultimó un artista acreditado en cometas, aleluyas y romances explotó el negocio, proporcionándose un nuevo emolumento.” La Monarquía.1890. Una de estas industrias madrileñas fue la Casa Lencina  “De los primeros productos de esta industria eran unos papeles con diversos dibujos picados a mano y con tijeras, después y como primer adelanto, se empleó para picarlos un sacabocados de acero… y en vista de la rapidez con que se generalizaba su uso, hizo construir un troquel de su invención.” ABC. Febrero 1908




Con los años la industria fue mejorándolo, empleando en su estampación toda clase de colores y dibujos. “En la fábrica de papel de vasares  La Estrella… encontraran un numeroso surtido de papeles lisos de todos los colores iluminados, estampados, picados. Hay un bonito surtido de dibujos.” El Liberal. 1890. Esa misma fábrica pedía unos años antes “Hacen falta en la fábrica de papel pintado para vasares titulada la Estrella niños y niñas de diez a diez y seis años.”
Las ilustraciones se fueron haciendo de lo más variado “A los lados de la chimenea había largos vasares y estos estaban revestidos de papeles con viñetas de corridas de toros y asaltos de bandoleros.” La Ilustración Española. 1886. Composiciones geométricas que simulaban azulejos o  tela de manteles, flores, frutas, vegetales, animales, motivos infantiles, paisajes o menaje de cocina. 

La Monarquía en 1890,  describía una gran variedad de dibujos: segadoras, bailarinas, santos, paisajes como el de la reciente inaugurada Torre Eiffel o las pirámides de Egipto. También temas históricos como la Heroína de Zaragoza,  toreros o artistas de la época. “Papel pintado y recortado para cubrir los vasares de la cocina representando a  Cara ancha o Gayarre.” La Ilustración Española 1883.
Un artículo humorístico hablaba de la preocupación de las criadas por cambiar periódicamente los papeles “las limpias y las que no lo son cambian con frecuencia los papeles. Las primeras siguiendo las veleidades de la moda, las segundas las del aceite. Y ¡ay! de la señora que trate de poner coto al abuso. Entonces la sucia será ella. Ella será la que por la miseria de 20 céntimos consiente que la cocina este hecha una leonera.” La Monarquía.1890.
Los papeles  convivieron con tapetes o tiras de tela en los vasares.  La Moda Elegante decía en 1892, “En los vasares de la cocina se suelen poner tiras de tela blanca festoneadas y con algún dibujo en color.” En 1902,  ofrecía el patrón para realizar una “banda festoneada de tela de algodón, adornada con objetos de cocina bordados a punto de litografía. Se corta de 13 cm. de ancho y sirven para adornar vasares o tablas de armario.”
Se recomendaba “El ancho y la longitud dependen de los vasares para que se destinan, contando que deben de quedar colgantes de 15 a 20 centímetros, que es donde se hace el friso de figuras, bien bordadas a punto de cadeneta, a punto de zurcido, a punto de cruz, etc o pintadas con colores lavables a la garua o al pulverizador. Los colores empleados en el bordado deben ser chillones para dar alegría a la cocina.” Blanco y Negro. 1926





En  1928, la revista Labores del Hogar, hablaba que eran frecuentes “los paños de lienzo cuadriculado o con puntilla de crochet”, y  proponía a sus lectoras una muestra con bordados sencillos de peces, guindillas y setas a punto de  cadeneta.
Blanco y Negro en 1926, en el artículo titulado “Tapetes para vasares” calificaba a los papeles de los vasares como, anticuados y poco higiénicos, “se desecharon ya hace tiempo los papeles pintados y recortados… relegándolos para el uso de los pueblos, en donde con mayor dificultad que en las ciudades van entrando las invenciones del arte decorativo, y lo que es peor, los adelantos de la higiene.” Se buscaban telas que fueran lavables, para que siempre  que estuvieran limpias.
Los motivos decorativos bordados en estos tapetes incluían desde viandas a  menaje de cocina, combinándolos o transfigurándolo en figuras  humanas. Se buscaban que fueran alegres y desenfadados. Blanco y Negro. proponía figuras caricaturescas de “cazos, cuchillos, sartenes o con hortalizas y frutas, hechos hombres por virtud del arte.” En 1931, La Voz, insiste “ de trecho en trecho y siempre por la parte que quede colgando se dibujan figuras más o menos grotescas pero siempre en relación a la cocina.”
Otro material conocido desde finales del XIX y usado para adornar los vasares fueron los hules, material  de tela pintada y barnizada por uno de sus lados, que tenía la ventaja de su impermeabilidad y fácil limpieza.





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