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viernes, 27 de noviembre de 2015

Ya se puede leer el Boletín Museos de Terque nº 118

 En nuestra página web   museodeterque.com     sección boletines 

este  mes encontrareis:





. Un artículo monográfico sobre los Papeles y Tapetes para los vasares de las cocinas.


. Palabras Moribundas: Fámula.


.Museo de la Escritura Popular. Lo escrito por José Navarro Moner en 1953 en una pizarra mágica.


. El Tiempo detenido nos trae una magnífica fotografía de boda del conocido fotógrafo Alfonso en 1935, de la boda de José Navarro Moner y Paquita Pérez Gil.


. Diario de Avisos: el anuncio de un partido de pelota entre los pelotaris de Alhama y Terque en 1894.


Esperamos os guste 







jueves, 26 de noviembre de 2015

Cada objeto una historia. El bote de Polvos de talco Gal

Cada fotografía, cada objeto, arrastra tras de sí una hermosa historia, que la mayoría de las veces ignoramos. Esta imagen de una niña desnuda colocada entre cojines, con un bote en la mano, guarda  el recuerdo de una campaña publicitaria. 




En 1934,  la casa  de perfumería Gal de Madrid, lanzó una campaña para difundir  hábitos higiénicos y el consumo de sus Polvos de Talco Gal. Esta, consistió en un concurso  de fotografías  dirigido a los orgullosos  padres de niños de ambos sexos menores de dos años.




En las bases del concurso se pedía una imagen del niño desnudo, con la  condición necesaria que el niño tuviera en la mano o junto a sí, en lugar bien visible, el bote de Polvos de Talco Gal. La fotografía podía estar hecha por un aficionado o profesional.

 La campaña fue un éxito pues se admitieron a concurso 3787 fotografías de toda España. Entre los seleccionados se  repartieron  3000 pesetas en premios, otorgándosele al primero y segundo 1000 y 500 pesetas respectivamente, y otros premios menores que incluían lotes con  6 botes de polvos de talco. 
El resultado se dio a conocer en noviembre de ese año, tanto en  prensa escrita, como el ABC y en espacios radiofónicos. Entre los premiados figura el niño Francisco Montero de Almería y la niña que vemos en la fotografía Carmen Muñoz Barrajón de Socúellamos (Ciudad Real)

En la imagen el bote de Polvos de Talco Gal de las colecciones del Museo Etnográfico  de Terque




La Artesanía de la Caña en la Tienda de los Museos de Terque

Seguimos incorporando piezas a nuestra tienda. Las últimas son una variada muestra de piezas de cestería de caña,  realizadas por la familia de Dolores Santiago y  Sebastián Amador  juntos con  sus hijos. Las realizan en Gador su pueblo.

Están hechas con extraordinaria perfección.
De una  gran variedad de tamaños y tipología  reproducen piezas tradicionales.
  Os mostramos algunas de las que tenemos a la venta. 
Sus precios oscilan de los 15 a los 8 euros y el  todo beneficio va directamente para la familia. .


Desde el Museo de Terque seguimos apoyando a los artesanos de la provincia, 
Les felicitamos y damos las gracias por mantener esta maravillosa artesanía.

Las piezas se puede adquirir en el mismo Museo Etnográfico de Terque  o pedirse al correo pajaritoterque@gmail.com o al telefono 659237990.










martes, 24 de noviembre de 2015

Cartas premiadas en ediciones anteriores en el concurso escribe tu carta a los Reyes Magos

 Hoy os traemos algunas cartas premiadas en ediciones anteriores 

en el  Concurso Escribe tu carta a los Reyes Magos. 


¡Animaros a participar. Os esperamos!






2011


El  Primer premio correspondió a  Aaron Martínez Amate.  3º Curso. C.E.I.P. Inmaculada Concepción de Alhama de Almería “Hola soy Aarón y me comporto regular y naci en el 2003 y tengo 7 años. Vivo en España. Mi papa se mudo a Roquetas de Mar. Si bosotros pudierais juntar a mi padre y a mi madre o lo agradecia. Tengo un habuelo en el cementerio y como sois magicos darle mucho cariño y visitarle de vez en cuando.





El  Segundo premio fue para Ángel Manuel Fernández Carmona. 3º Curso  C.E.I.P. Padre Manjón Benahadux “Soy Angel. Este año he sido bueno, pero no quiero que me traigais muchos regalos. Mis regalos perfectos son:
1º Que mi Mama y mi Papa sigan trabajando. 2º Que el Papa de mi amigo Juan Cazorla encuentre trabajo. Os pido lo segundo porque  como ya sabeis Juan se va a vivir a Alemania y yo no quiero no volver a ver en muchos años a  mi mejor amigo. Espero que me traigais mis regalos este año.”

 Se dieron dos  Terceros  Premios a Nicolás Ayala Iborra. 2º Curso  C.E.I.P.  Juan XXIII de Alhabia “ Queridos Reyes Magos: Me llamo Nico, tengo siete años, soy un niño travieso os pido que me traigais un gallinero y una pajarera para ponerla en mi patio y cuidar gallinas y pajaros. Un beso a los tres Nicolas.” 

Carmen Díaz del C.E.I.P. Nuestra Señora de la Salud  de  Laujar. “Queridos Reyes Magos, espero con mucha ilusión vuestra llegada, mi hermano y yo estamos muy ilusionados, aunque algunos niños quieren hacerme creer que no sois reales, yo siempre creeré en vosotros porque creo en la Navidad, con su magia e ilusión. Bueno, ya sabeis que no nos va muy bien pero mi madre siempre dice que aunque somos pobres, somos ricos porque tenemos salud y amor y eso es lo más importante. Traedme lo que querais ya sabeis lo que me gusta.”






2012



El  Primer premio correspondió a Lucia Pérez Artés 4º A. C.E.I.P.  Inmaculada Concepción. Alhama de Almería.

“ Para los Reyes Magos.
Queridos Reyes Magos, soy Lucia. Solo os voy a pedir una cosa, la que más deseo en el mundo. Es una hermanita pequeña para cuidarla, hacerle muchas cosicas, peinarla y para que duerma conmigo.
Un beso de vuestra amiga. Lucia.”

El  Segundo premio

Gabriela Paula García Gorgan.  6º Curso C.P.R.  Azahar. Terque

“Queridos Reyes Magos:
Este año me he portado bien, me he esforzado en sacar buenas notas en los exámenes, he hecho caso de mis padres, he aprendido muchas cosas nuevas, he aprendido a cuidar de mi madre que esta enferma, por eso os pido que toda mi familia, mis amigos, y todas las personas del mundo sean felices sin guerra, sin enfermedades y sin crisis, y que por lo menos una vez en sus vidas tengan una feliz Navidad. Con  cariño Gabriela Paula. “


Tres   Terceros  Premios  

Ana Ramirez Torres. 4º B. C.E.I.P Inmaculada Concepción. Alhama de Almería. (escrita en castellano y catalán)

“Queridos Reyes Magos, yo quiero que ya no alla crisis, que los niños pobres tengan algo para poder vivir mucho mejor y que también tengan dinero y tengan comida y bebida. Que mi madre y nosotros vivamos en un cortijo como mi madre  le gustaria. Y que mi padre me viniera a buscar desde Almería y que me felicite por mi cumple como mi padrastro que me llamo por mi cumple desde el trabajo.
Ana Ramirez Torres”

Ana María Olmedo Cortés. C.E.I.P. Nuestra Señora de la Salud.  de Laujar

“ Queridos Reyes Magos:
Yo se que existis aunque otros crean que no es verdad, yo se que sí.
Para estas Navidades quiero que todos los niños, niñas y adultos crean  que  vosotros existis. Y no se rian de los que si creemos en vosotros.
Saludos Ana María. “

Mario Beltrán Zamora. 3º A. C.E.I.P Padre Manjón Benahadux

“Queridos Reyes Magos. Soy Mario y este año no voy a pedir solo para mi. Os quiero pedir trabajo para tanta gente  que como mi padre esta en paro.
Y aunque el no lo dice yo lo noto triste.
Por eso no quiero nada en particular lo que me traigais seguro que me gustará. No os olvideis de lo primero que os he pedido, me hará muy feliz. Un saludo Mario.”


  



lunes, 23 de noviembre de 2015

El Museo de Terque lleva la exposición el Juguete Tradicional a la Biblioteca Villaespesa de Almería

El  miércoles 2 de Diciembre  se inaugura en la  Biblioteca Pública Villaespesa de Almería  la exposición temporal  

El Juguete Tradicional y Artesano de la provincia de Almería”.

Esta  muestra de producción propia del Museo Etnográfico de Terque, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Terque
La exposición estará abierta  hasta el 15 de Enero de 2016.
 




El Museo Etnográfico de Terque continua con la labor de dar a conocer sus colecciones y trabajos de investigación a través de  sus exposiciones temporales  por toda la provincia.   Esta exposición ha permanecido en el Museo de Fondón durante todo el 2015.


Un juguete es cualquier objeto que el niño utiliza para jugar, sólo se necesita, que éste decida  elevarlo a esa condición.  Una piedra, un botón,  una hoja de caña, una moneda,   pueden ser un juguete.
En  los tiempos del juguete industrial y tecnológico, el Museo Etnográfico  de Terque, vuelve la vista atrás, a un tiempo donde los juguetes tradicionales y artesanales tenían  un  lugar preponderante.  Estos juguetes son hoy, cada vez más anecdóticos, casi están ya, en el nivel del   recuerdo y la nostalgia.
Juguetes tradicionales,  que han pervivido durante varias generaciones. Juguetes  de  fabricación y manipulación sencilla, realizados por los propios niños, por sus familiares o por algún artesano.
Son pocos los juguetes tradicionales antiguos que se han conservado. Estaban realizados con frágiles materiales y pensados para un uso efímero. Por esta  razón, la mayoría de los más de 150  juguetes que presentamos  en la muestra están realizados en fechas recientes, por esos “niños grandes” que han querido recordar y participar en el concurso que convocó el Museo Etnográfico en 2012. También son fruto del trabajo de años de búsqueda e investigación por toda la provincia  que han ido enriqueciendo sus colecciones.
 Los juguetes se acompañan en la exposición con las fotografías realizadas para esta muestra por los fotógrafos Antonio Berenguel Valverde y José Carlos Castaño Muñoz. Los niños jugando  con los juguetes son los protagonistas de estas imágenes.




Aunque en  la categoría del  juguete  tradicional predominan los realizados por los propios niños o su familia, son destacados los juguetes salidos de las manos de los artesanos: piezas  en barro cocido realizadas por los alfareros, juguetes de hojalata de los hojalateros,  juguetes de madera de los  carpinteros,  o algunos  trabajos artesanales de fragueros o artesanos del  mimbre. 
Entre los materiales usados por los niños encontramos ejemplos del reino vegetal, mineral e incluso animal. Estos, van estrechamente ligados  al medio físico, -los juguetes de caña eran  muy frecuentes en Adra,  donde abundaban los cañaverales-, o al cambio estacional, cazar grillos  y meterlos en los grilleras era propio de los meses de verano.
Otros juguetes proceden de materiales  desechados, que son reciclados.  Los trozos de alambre, abundantes en nuestra comarca parralera,  podían transformarse en un caballito de alambre. Las moles de hierro de los barriles de uva, en aros para ser corridos con guías de alambre.   Los fragmentos de un plato o un cántaro   podían servir para hacer “casicas”.  En ocasiones materiales de la naturaleza y reutilizados son combinados en un mismo juguete. 
Otros juguetes van ligados a festividades, como los caballicos de San Marcos de Adra,  las zambombas en Navidad, los juguetes de hoja de palma del Domingo de Ramos o los disfraces de carnaval.
El juguete tradicional  es  también “espejo” del mundo de los adultos, de su  mentalidad social, de la vida cotidiana. Los niños cazan con escopetas de caña, juegan a la guerra con arcos y flechas. Las niñas  cocinan con sartenes de hojalata y  aprenden  a cuidar con sus muñecas de trapo. 

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Artesanos
De las manos de los artesanos salieron algunos de los juguetes tradicionales más populares. Se vendían en sus talleres, en tiendas, en ferias o mercados o incluso por las calles.
Juguetes de madera,  como los que realizaban carpinteros  como Antonio Padilla en Laujar o como Diego “el Pobre”,  de Terque. Este último  tenía en los años veinte, una pequeña carpintería.   Emilia Ruiz (Terque, 1915) recuerda  como “Cuando iba a llegar la Feria de Huécija,  los preparaba para venderlos.  En vísperas de la feria íbamos a  comprarle alguno, una cantarerica, una cunica, mesas y sillas, cosas pequeñas eran sus juguetes."
Juguetes de barro salidos de las alfarerías de Alhabia, Benahadux o Sorbas: huchas, jarras, cántaros, platos o ollas, para jugar a las comidicas.   Las canicas  de barro,  que hacían en la alfarería de Benahadux. Las zambombas de la alfarería de los Molinos, en Almería.
Paca Romero (Alhabia 1937),  recuerda lo  feliz que  le hacía, en los días de Navidad,  la llegada de Custodia -  abuela de los alfareros- que era comadre de su abuela. Traía unos  “cacharricos” para que se los pusiera a sus nietos  por Reyes. 






De hojalata, como los realizados por los hojalateros. Antón  Cortés Torres, de Purchena,   todavía hoy fabrica  juguetes como  sartenes, trébedes, badilas o candiles. Artesanos del alambre, Manuel Rodríguez (Benahadux 1944) conoció  a “Juanico el de las Camicas.” Con la ayuda de unas tenazas, trabajaba el alambre, haciendo borriquillos, camillas, bicicletas o cepos para los pájaros. Hechos con gran perfección los cambiaba o vendía a peseta por los pueblos del Bajo Andarax en los años 1950. Otro era el “Pollillo de Benahadux” que también hacía cepos para los pájaros. Juan García Gutiérrez,(Terque, 1913) recordaba "De los pocos juguetes que recuerdo era un carrito de alambre que me hizo Agustín el fraguero. Al carrito enganchaba mi perro "El Terrible."




Fotografía de Jose Carlos Castaño Muñoz





Cometas
Volar cometas en la Era del Pingurucho o en las Eras del Calvario era uno de los juegos preferidos de los niños de Terque. Emilio Martínez Porras (Terque, 1920) cuenta como en las tardes de primavera, cuando levantaba el aire se podía ver lanzar las cometas a los muchachos, ya que éste fue un juego, sobre todo de niños.
Se hacían cometas con formas distintas: “la Bacalá” que recordaba la forma de este salazón, “la Luna”, “el Barrilete” con forma de barril, “la Estrella”, o “el Chucho” la más sencilla de todas, que carecía del marco de caña. Las cometas las fabricaban los propios niños. El armazón o “marco” se hacía de cañas partidas por la mitad y atadas con guita. Sobre él, se pegaban papeles de colores o trozos de periódicos con una masilla hecha de harina de trigo.




Juguetes espejo de la vida
Jugar,  muchas veces  es representar  el mundo de los adultos. Los juguetes tradicionales, muestran a  escala reducida esta vida real. Las niñas juegan a ser madres y amas de casa. Los juguetes reproducen todas las faenas domesticas: Una pila de lavar que el albañil Guillermo García elaboró con cemento para su hija. Una anafre de hojalata, realizado por un hojalatero con una lata de leche condensada. Un recogedor y un cubo de madera. Una fresquera con madera y alambre. Un cocio, para hacer la colada. Este, es el juguete más antiguo de la exposición,  y perteneció a la niña  de Terque Encarnación Sánchez Martín. Esta dotado en 1875.
Cajitas de uva, que Manuel Villegas de Berja  hacia para sus hijos en su taller de carpintería de platos de uva. Una carretilla de madera, para trasportar piedra. Manuel Rodríguez (Benahadux 1944)   cuidaba las cabras de su padre en la sierra de Benahadux, para distraerse hacía hondas de esparto con las que lanzaba piedras. Espadas de madera para jugar a las guerras.
Los niños debían aprender a ahorrar. Las huchas fabricadas por los alfareros son otro juguete.  Un ejemplo, en la exposición, es  una hucha, utilizada y rota,   procedente de Alhabia con la inscripción  “Hucha de Yitica  ( Anita Sánchez Yebra)  con dinero de mama  ( Carolina Yebra Rittwagen) 5- V- 1959.”


Juguetes pala lanzar.
Son numerosos los juguetes tradicionales,  cuya esencia era lanzar  o impulsar  un objeto. En muchos casos,  estos ingenios tenían como fin cazar  pájaros o hacer “guerras” con otros niños. Tirachinas para lanzar piedras, con ramas. También se hacían tirachinas con una botella de plástico de la leche o la lejía y un trozo de globo.
Arcos con cañas o ramas, que lanzaban  flechas de caña o juncos en Benahadux.  Escopetas de caña  en Alboloduy, que lanzaban piedras.  Ballestas con tablas, una cámara como elástico y flechas de junco. Cerbatanas de cañaveras con munición de garbanzos en Adra.  Pistola de grillo  con las pinzas de la ropa  para abatir salamanquesas en Terque
Aviones realizados con dos pinzas de la ropa y palos de polo. Pelotas de trapo,  volanderas,  trompos,  o la paleta  y el trozo de madera con  los que se jugaba al “Boli.”




Juguetes para correr  y arrastrar
En Adra, cuando llegaba San Marcos, los niños con ayuda de los mayores construían “ El Caballico” La cabeza era una silueta de cartón o chapón, el cuerpo del caballo una cañavera o un listón de madera. Se decoraba con tiras de papel de seda de diferentes colores y a trotar.
En Alhabia y Terque,  “Los Carriulos” hechos con ruedas y volante de alambre y cuerpo de  caña. Francisco Herrada de  Bentarique, le hacía a sus hijos cochecitos de alambre y un mango de  caña para dirigirlos.
Zancos hechos  de cañas largas y  para apoyar los pies un alambre, que  se liaba con un trapo para no clavárselo. Otros con latas  donde se apoyaban los pies y atravesadas por guitas o alambres para  cogerlas.
Una patineta con una tabla  y unos cojinetes reutilizados como rueda, para lanzarse por las cuestas. Un patinete de madera. “Carreras de  Aros”  con llanta de bicicleta y una guía de alambre. Manuel Rodríguez  (Benahadux 1944) recuerda como se fabricaba un coche con un trozo de penca, dos carretes de hilo y unas gomas, que al desliarse hacían avanzar el coche.
 Juguetes para ser arrastrados  con cuerdas, como trenes o carros realizados con latas de conservas o cajas de zapatos  o madera .




Muñecas
Muñecas   de trapo hechas por las propias niñas o sus madres.  Herminia Martínez  de Campillo de Purchena, recuerda las muñecas que se hacían con las panochas, las hojas era el vestido y  el pelo la melena.  Las  pequeñas muñecas de Encarnación Navarro  de  Vélez Rubio con  un garbanzo por cabeza  o la muñeca de trapo dentro de una caja de zapatos de  Obdulia  Valverde  de Alboloduy.  También era frecuente la confección de trajecitos para las muñecas.







Divertimentos
Pequeños objetos  se convertían  a través del tamiz de la imaginación en  un  motivo de juego. Con las hojas de la caña,  doblándolas y entrelazándolas  se hacían  unos curiosos barquitos.
En Adra, con el cuerpo interior de las panochas de maíz,  se jugaba a los llamados “Castillos de Poliores”  entrecruzándolos se competía a hacer la torre más alta. Con las hojas de  las palma del Domingo de Ramos, los niños y adultos de Terque realizaban pequeños juguetes:“Piñas”,“Gatos”,“Lagartos” “Farolicos” o “Pelotas.

Con las cajas de cerillas recortadas, los niños jugaban a “Los Santos”. Con las perragordas  en Benahadux se jugaban  a “Sacar Mierda del Hoyo”. En un  agujero se colocaba la perragorda, lanzándo  piedras hasta sacarla. Juego parecido se realizaba con botones. En Adra,  se reutilizaban las chapas de las botellas de cerveza o refrescos, para el “Juego de las Chapicas”. Se aplastaban hasta dejarlas planas, se marcaba un triangulo en la tierra donde se ponían las chapas y desde una cierta distancia se lanzaba una “charpa” piedra plana para sacarlas. En Pechina, Juan Cruz iba a los bares a pedir las botellas de gaseosa rotas -los antiguos boliches-, así se sacaba la bola de cristal, que se reaprovecha para jugar a las canicas.

 En Alhabia, Paca Romero cuenta como un libro se transformaba en un juguete"Un juego que hacíamos con los libros de la escuela era adivinar el número de ilustraciones o santos, como le decíamos,  que llevaban las páginas. Una señalaba una página, entreabriéndola y preguntaba a otra: ¿Hay santos? ¿Sobre cuántos?. Si acertaba ella pasaba a preguntar.”


En Lubrín, Rosa Pérez recuerda el “Juego de los Tesoros “ Un día nos íbamos a los cerros que rodeaban el pueblo , una vez allí nos dispersábamos para no ver lo que hacían los otros .Con materiales de desecho que encontrábamos: trozos de vidrio de colores , de cerámica de platos rotos , hojas secas o verdes , flores  etc..., o bien como otros que llevábamos de casa  restos de juguetes , cromos ,cosas pequeñitas curiosas , construíamos una composición que resultara bonita disponiendo los materiales  con armonía  y buen gusto. Hacíamos un agujero en la tierra , una vez colocado todo lo cubríamos cuidadosamente con un trozo de cristal roto y se le ponía tierra encima , dejando el suelo tal como estaba. En ocasiones ,las menos , se nos ocurría poner una moneda de una perrilla  y ese seria el tesoro mas valioso. Pasados unos días íbamos a buscarlos  y tratábamos de encontrar los de los demás. “
En Adra un niño recuerda como en  la década de 1930, se fabricaba un borriquito con un ladrillo, al que colocaba el cuello de una camisa como serón.  Las Herraduras desechadas, también servían para lanzarlas  sobre un palo que se clavaba en la tierra. 


Musicales
El objetivo de los juguetes musicales, no era otro que el hacer ruido, sin más pretensiones. Silbatos hechos por los niños con un hueso de albaricoque. Silbatos de hojalata   realizados   por hojalateros o  pitos de caña como los que realizaban los niños de Alhabia y Terque.   Por Navidad  las Zambombas  o las Cañarracas de Adra. Una caña partida por el centro y atada que al agitarla provocaba el sonido.




Disfraces
La transfiguración de los niños a través del disfraz, fue otra manera de jugar.  La ropa  antigua o en desuso de los arcones y armarios, podía subir a la categoría de juguete. Otra manera de disfrazarse, era echando mano de materiales naturales como los trajes realizados con hojas de caña en Alhabia o Terque.






Animales
Los animales  también podían  transformarse en juguetes o victimas de los juegos.  Jacinto  Gil Ayala de Bentarique, recuerda las luz de las luciérnagas que su padre  recogía en los parrales  y que le llevaba metidas en una caja de cerillas. Gabriel Picón  de Alhama, cuenta  como cazaban grillos y como fabricaban sus propias jaulas con trozos de penca (hojas de las chumberas)  que cortaban en forma de cuadrado y donde clavaban trozos de caña rajada, formando una cabaña.   Otras  mascotas eran los mochuelos que los niños cazaban y criaban con saltamontes y lagartijas.


Exposición   temporal: “El Juguete Tradicional y Artesano de la provincia de Almería”
Biblioteca Pública Francisco Villaespesa de Almería

Del 2 de Diciembre de 2015  al  15 de  Enero de 2016 

viernes, 20 de noviembre de 2015

Historia de una Tarjeta postal


Hoy recordamos  la historia de un tarjeta postal  de 1908, una de las joyas de nuestro Museo Etnográfico.





" Querido Hermano. Supongo recibirás la mía a la que espero contestación. Te mando esta postal en donde me verás,  como también al amigo Cánovas subido en la escala del Imperial del coche. Espero tu carta deseando sigas bueno. . Tu hermana que te quiere.” A  D. Diego Guevara Ponce. Tropas de artillería.  Plaza.   4º Batería. Melilla.  
He recibido tu carta y ya te  escribiré  cuando te anuncie  mi casamiento." 

(Reverso de la tarjeta postal de la portada) Tarjeta postal circulada. 14 x 9 cm.  Marca “3 Coronas”. 1908. Colección Museo Etnográfico de Terque



Con la primera década del siglo XX,  llegó a Almería el revolucionario invento del automóvil. En  estos años se dan en la provincia los primeros intentos por establecer líneas de transporte de pasajeros. 
A finales de Mayo de 1908,   se puso en funcionamiento la primera línea  de transporte público en  automóvil  en el Valle del Andarax.  El servicio cubría desde “Los Imposibles” en Alhabia hasta Almería y su impulsora fue la Compañía “Spanish Motor  Transport”, cuyo  director en los primeros meses fue el almeriense Francisco Lázaro Ruiz y más tarde Enri Carvalho. Empresa extranjera con sedes en Paris y Londres según reza el rótulo de la portezuela del auto.

“Uno de los automóviles de la Sociedad Spanish Motor  Transport, salió ayer del garaje de la calle Sagasta para efectuar de nuevo el recorrido de la carretera de Levante hasta el sitio llamado “Los Imposibles. El viaje tuvo por objeto hacer un reconocimiento de la carretera.” “El automóvil  marchó con la velocidad reglamentaria de 20 Kilómetros por hora y recorriendo en hora y 15 minutos la distancia de 25 que separa nuestra capital de aquel punto.”
“Los pueblos de Huércal, Benahadux, Gádor, Alhama y los enclavados mas allá de Alhabia están pues de enhorabuena con este nuevo, cómodo y rápido medio de locomoción.”

La empresa no era fácil, por el mal estado de los  caminos “… la carretera  en sus comienzos, o sea desde la puerta de Belén a Benahadux deja mucho que desear y necesita un inmediato arreglo.”  Peor todavía  eran las condiciones del Poniente, para la línea que pretendía llegar hasta Berja.
 “Establece el servicio de automóviles para pasajeros desde esta capital hasta Los Imposibles de Alhabia y viceversa. Horas de salida. Desde Almería (muelle de Levante, caseta de la Compañía) para los Imposibles, 4 de la tarde. Desde Los Imposibles para Almería 7 ½ de la mañana.” Se establecían paradas en la Venta de Nuestra Señora de la Salud, Benahadux, Gádor y Empalme de Alhama.

Como se aprecia en esta maravillosa tarjeta postal, el automóvil tenía varios compartimentos: detrás del asiento del “Chaffeur”, estaba un compartimento cerrado de primera clase o “Berlina”, a su  espalda  un espacio con ventanas, más amplio o “Interior” y encima el llamado “Imperial” del coche,  con  dos bancos para pasajeros al aire libre, y detrás el espacio para equipajes y mercancías. El precio  de ida y vuelta en berlina era de 5 pesetas y en el interior de 4. En 1908, los primeros conductores que  trajo la empresa eran extranjeros: Mrs. Charles Walf  o Francois Moquetier, meses después comenzarían a examinarse hombres de la tierra.  

El trasporte  no solo cubría a los  pasajeros y sus equipajes. Si no que la compañía también ofrecía servicio para mercancías. En septiembre 1909, anunciaba “… a partir del 10 del corriente, comenzará el servicio de trasporte de barriles de uva en sus camiones automóviles, desde Los Imposibles al muelle de Levante de esta capital. También se encargará del trasporte de barriles vacios u otra clase de mercancías hasta el citado punto de los Imposibles.” El  puente de los Imposibles, era un punto estratégico para sacar las toneladas de uva que producía la comarca. Los pueblos parraleros del rio Nacimiento y Andarax bajaban sus barriles de uva en carros y bestias hasta el puente.  En  1914,  otro proyecto fallido fue un tranvía eléctrico “ desde el puerto de Almería al puente de los Imposibles

En 1908, la compañía abría otras líneas hacia Berja, Huércal Overa, o la que unía Cuevas con Garrucha.  En 1910 “ Por el estado de la carretera de Almería a la Venta de los Yesos, los viajeros serán trasportados desde la capital a dicha venta en coches diligencias confortables y desde aquel punto a H. Overa en los automóviles de la “Spanish Motor  Transport.”
También se establecería un servicio desde la Puerta de Purchena a los Baños del Recreo y a la Estación de Ferrocarril. El de los Baños, para los meses del verano,  tenía servicio  horario, desde las 5 de la mañana a las 7 ½ de la tarde.

En 1910, la empresa   añadirá a su  servicio 10 locomóviles o máquinas de vapor, que tiraban de vagonetas.  Su objetivo, era el transporte de mercancías, especialmente de las dos fuentes de riqueza más importantes de la provincia: la minería y la uva de mesa de exportación.” Ha comenzado el trasporte  de barriles de uva con las máquinas de la compañía Spanish Motor  Transport. La primera máquina que ha hecho este servicio ha tardado solamente 3 horas desde Los Imposibles a esta capital.”  Estas actividades durarían pocos años, en 1911 se pierde el rastro de la Compañía.


Publicado en el Boletín Museos de Terque. nº 101 Julio 2014



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nuevo Folleto de los Museos de Terque




Os presentamos el nuevo folleto actualizado 

de nuestros Museos 


Esperamos os guste y nos ayudeis a difundirlo.





domingo, 15 de noviembre de 2015

Hoy en el Ideal entrevista a Alejandro Buendía. Director de los Museos de Terque

Entrevista a  Alejandro Buendía Muñoz
Enfermero. Director de los Museos de Terque

JOSE MARÍA GRANADOS
IDEAL. 15 Noviembre 2015. ALMERÍA



Hay gente que se ha emocionado al ver un objeto que exponemos y que desconocen que lo hemos rescatado del contenedor de basura

“Cuando llegué a Terque no existía ni consultorio y alquilé una habitación en la casa cueva de la señora Encarna la del Guarda”

“Hay  conocimientos que no aparecen en los libros, sino que están en las cabezas, en las manos y que se transmiten de padres a hijos,  de  maestros artesanos a sus aprendices. Eso es lo que podíamos llamar la otra cultura inmaterial”

“Almería tiene desaprovechada su propia historia. ¿Dónde está por ejemplo el Museo de la  Minería? ¿El Museo de la Seda? …”

El de 1962 fue un año para la historia aunque en Socuéllamos (Ciudad Real) patria chica de Alejandro Buendía, no había pasado nada que mereciera portadas de la prensa de entonces desde que seis años antes nacieran las cuatrillizas Nieto y que repetían imagen en el papel cuché de las revistas de la época con motivo de su escolarización en una añada en la que, a nivel local, nacieron los pintores Julián Sarrión y Sagrario Montalbán Bastos al tiempo que la UD Socuéllamos, militante de Regional, ascendió al finalizar la temporada a Tercera División nacional, todo un hito. Nuestro personaje también vio la luz en esa tierra manchega a la que, en el anuario, llegaron noticias como los fallecimientos de Juan Belmonte, Marilyn Monroe y Diego Martínez Barrio, presidente de la República Española en el exilio; informaciones sobre la crisis de los misiles de Cuba, la edición de ‘Love Me Do’, el primer single de The Beatles, la boda de Juan Carlos y Sofía, los tres giros completos a la tierra de John Glenn y la felicidad de los vecinos de Ciudad Real afortunados ese año con el ‘Gordo’ de Navidad. Ocho años estuvo Alejandro en su pueblo antes de trasladarse a Paterna (Valencia).
A Almería llegó, en 1984, un año en el que en la provincia se consolidó el poder del PSOE que tras haber ganado el gobierno de la Diputación adquiere un papel protagonista en la privatización del periódico local que había sido el órgano del Movimiento. Es también el año del estreno de la película ‘El Caso Almería’ y de la inauguración, en Calar Alto, del telescopio más grande de Europa, todo un acontecimiento en una provincia en la que todavía faltaban por cubrir muchos servicios básicos: “Me dieron la  plaza de practicante de Terque-Bentarique y me tiré cuatro años en el pueblo. Cuando llegué no existía ni consultorio y alquilé una habitación en la casa cueva de la señora Encarna la del Guarda. Me encontré inmerso en medio de la vida rural y he de reconocer que aquello me gustó. Las visitas las recibía en el comedor de la casa. Las jeringuillas había que hervirlas y las primeras desechables las compraba con mi dinero cuando bajaba a la capital. Ahora pienso en ello y me sigo preguntando por qué nos mandaban de esa manera a los pueblos”.
-No dudo de que, pese a todo, a usted le gustaba todo eso.
-Me gustaba el pueblo y el haber vuelto a sentirme parte de una comunidad. Además, me eché novia y eso terminó por ambientarme en Terque, a hacerlo mío, a sentirme cada día más terqueño. Lourdes era la hija de los panaderos del pueblo y mi suegra miraba por mí. Me sentía como si hubiera estado allí toda la vida.
-¿De Valencia a Terque qué notó que abandonaba?
-Se junta todo. Los recuerdos de Valencia, donde había vivido, estudiado y trabajado; el pueblo, al que llegué y empezó a chocarme aunque me enamoré de su paisaje, de los parrales que estaban en todo lo suyo, con ese manto verde de las parras que tanto me relajaba. Eran todavía los años de la producción uvera, de la faena, de las mujeres trabajando en los almacenes… A la llegada podía echar de menos a los amigos ya la familia, pero el pueblo empezó a ser familiar y además conocí a Lourdes y me integré no solo en Terque, sino en toda la comarca. Los veranos íbamos de pueblo en pueblo, nos empapábamos de las fiestas. Además, Almería capital estaba cerca y también podíamos disfrutar lo que se nos ofrecía la capital, que se cruzaba también en un ratillo. Cuando llegué de Valencia una de las cosas que más me impresionaron fue el cambio de paisaje, o de los paisajes porque Almería tiene muchos y muy bonitos.

-Recupera su pueblo en el día a día y luego lo deja para irse a la capital, como tantos otros
-Después de cuatro años tenía ganas de trabajar en un Hospital. Se presentó la oportunidad y me vine en 1989 al  Hospital Torrecárdenas, luego estuve también en el Hospital Provincial. A mí lo que más me gusta es ser enfermero porque la profesión te da muchas satisfacciones. Ayudar a alguien que en un momento determinado lo pasa mal no tiene precio. Es un trabajo muy gratificante. Y todavía mucho más si alguna vez has estado al otro lado de la enfermedad.
-¿Es esa parte humana la que le hace mirar también los valores de la gente y su cultura?
-He valorado mucho la cultura en la gente sencilla; el valor del saber desde abajo. Me he fijado siempre en los agricultores en los artesanos, en su importancia, en cómo hacen las cosas de una manera tan natural y sencilla, el conocimiento que alcanzan sobre las cosas. A nosotros hoy nos cierran las tiendas y no sabemos hacer nada.  La gente sencilla del campo, siempre  saben defenderse en la vida y en eso me he fijado siempre. Valoro su destreza, su habilidad y el que saben producir.
-Vamos, que usted aprende más de la gente que de los libros
-Se aprende en todos lados, pero hay  conocimientos que no aparecen en los libros, sino que están en las cabezas, en las manos y que se transmiten de padres a hijos,  de maestros artesanos a aprendices. Eso es lo que podíamos llamar la otra cultura inmaterial.
-Ahora entiendo un poco mejor el poder admirar lo que ha hecho en Terque
-Yo no he hecho nada solo. La gente de Terque, su Ayuntamiento, son los  que se han implicado y el compromiso ha llegado a toda la comarca. Recuerdo que a mi llegada se celebró la primera semana cultural y que me puse a trabajar con ellos. Se hicieron actividades y la Diputación  nos trajo una exposición de fotografía de Falces y hubo teatro de títeres. Eso fue el comienzo.
-Un comienzo sin final, porque en los museos de Terque aún hay mucha tela por cortar
-Siempre surgen cosas nuevas. Recuerdo que un año, con motivo de las fiestas, se hizo una exposición de fotografías en un local del Ayuntamiento y de ahí surgió la idea de realizar exposiciones temáticas. Empiezan a plantearse ideas. Se habla de una exposición sobre la historia de las escuelas y empieza a participar la gente con material, libros, lápices… Mi suegro cerró la panadería y se nos ocurrió conservar lo que había. Empieza a llenar una habitación, dos, tres y todo se va complicando, empieza a crecer. Es un proceso muy desde dentro, con mucha participación popular y con el apoyo del Ayuntamiento. Es el pueblo el que participa y te lleva.
-¿Y qué los diferencia del resto?
-Los museos de Terque no son fruto de una actuación medida. No es que se ha dado una subvención y se ha gastado en hacer una sala o un museo. De haberse hecho así posiblemente no tendría futuro porque se haría un plan que terminaría en años. El éxito está en trabajar sin descanso, en que haya un grupo de personas que crean que un museo debe ser algo vivo, que es algo más que abrir puertas para enseñar los objetos que contiene. Hay que darle una actividad continua. Un centro dinamizador de la cultura y el turismo.
-Eso parece que lo han entendido los vecinos. ¿Y los visitantes?
-En principio era todo muy local, pero la verdad es que se  ha ido mucho más allá. Ahora nos llegan cosas de toda la provincia,  de gente que nos conoce, y que quieren  que sus objetos y recuerdos  se sigan conservando aquí. Hay una baza muy importante, la de la nostalgia y los objetos son herramientas que avivan ese sentimiento, emocionan porque forman parte de la vida de alguien y son populares porque muchas personas los han tenido en su época y hay historias que conmueven y situaciones cotidianas que se repiten por todos los que han vivido esa época. Ese es el éxito de los museos y de lo que contienen: cosas sudadas. La gente se emociona porque ve cosas que han formado parte de su vida o de la de su familia.
-¿Y en los museos  convencionales?
-Son otra cosa. Desde luego que tienen enorme importancia, los museos  de arte, los arqueológicos, pero a mucha gente no le dicen nada propio. Son de  un gran valor histórico pero  no transmiten de  la misma forma. Cada cosa en su lugar. En Terque más que un guiño lo que hacemos es una mirada a la historia más cercana, a la del hombre de este tiempo, a esas dos, tres, cuatro generaciones que han compartido la vida, las tradiciones, los objetos o que, al menos, han oído hablar de ellos. Esas personas reconocen el valor de lo cotidiano.
-A la vista está lo que han recuperado o incluso salvado pero ¿han llegado tarde a algo?
-A muchas cosas. En ocasiones porque no nos hemos enterado y otras por falta de medios, de personal. A lo último que hemos accedido ha sido a la antigua tienda de Segura en la Puerta de Purchena. Nos llamaron para decirnos que teníamos tres días para sacar lo que quisiéramos, que entregaban las llaves. Y no hemos podido con todo, no había tiempo. Pudimos recoger dos o tres estanterías, los cristales de la puerta, los archivos de la empresa y mucho género. De un simple vistazo creo que podemos hacer una bonita exposición  hasta de botones, por ejemplo.
-¿Cuándo se podrá ver?
-De momento tenemos todo almacenado. Ahora hay que seleccionar. Seguiremos el mismo procedimiento que con otras cosas, como hicimos con la oficina de la empresa consignataria de buques de los Berjón, la farmacia de Sánchez Yebra, la tienda de tejidos La Modernista, o la Escuela… Todo dependerá del tiempo que podamos dedicar. Todos cuantos trabajamos en ello somos voluntarios.

-¿Tiene un rincón especial, eso que se llama ojito derecho?
-Todos cuantos estamos metidos en esto lo vemos de una manera global, pero siempre hay un detalle que se queda más presente. No sabría decir, pero en Museo de la Escritura Popular, en su conjunto, me hace pensar. Como espacio es único en España con esas características y a través de su contenido se accede a historias muy personales. En cuatro líneas una carta puede dar idea de la situación de una persona, de un pueblo. Hay una de 1914 que recoge el sentir de la emigración y que termina con la reflexión de que al ritmo que va la única compañía que se pueda encontrar en el pueblo sea el olmo de la plaza. Hay otra de 1830, una carta de amor que expone una relación. Son impresionantes no ya los contenidos, sino esos gestos de conservar las cartas. De darle ese valor y no destruirlas.
-¿Seguirá creciendo el espacio museístico de Terque?
- Hay más cosas en los almacenes que en los museos expuestas. Todo se conserva, se ve, se estudia. Seguimos haciendo exposiciones  temporales en la Cueva de San José. Si no se hacen más cosas es porque no hay apoyo. Los recortes han impedido ayudas para determinadas cosas por parte de distintas instituciones. Ojalá pudiéramos hacer convenios con la Junta y al Diputación y llegar a programar cosas especiales. Ha habido momentos en los que había, pero sin continuidad. La red de Museos de la Consejería de Cultura lleva tres años sin aportación alguna. No es que nos quejemos, pero hay muchas necesidades de conservación, mantenimiento, equipamiento… Hay piezas que necesitan restauración.
-¿Cuántos visitantes tienen?
- Desde 2002 no ha habido un fin de semana en el que los visitantes  hayan encontrado las puertas cerradas. Siempre hemos crecido en visitantes y el último año superamos los cinco mil. También hay acontecimientos especiales, como la jornada de oficios antiguos que atrae a miles de personas en un solo día.
-¿Algún consejo a quienes deciden?
-Solamente que miren a  su alrededor y vean lo que se puede conservar; que no vuelvan a desaprovechar, en un futuro, lo que se despreció en el pasado. Almería tiene desaprovechada su propia historia. ¿Dónde está por ejemplo el Museo de la  Minería? ¿Y el de la Seda? Hay que aprovechar mucho más lo que tenemos, lo que hacemos, nuestro patrimonio.





FICHA. Está claro que su origen manchego le ha dado rasgos de Quijote, aunque a la hora de hablar, en plena conversación, se le note más del lado de Sancho por ese aire de cordura que escapa de sus palabras. No obstante es una mezcla de ambos y hasta tiene Dulcinea que no es del Toboso, sino de Terque, y una historia que algún día  alguien se animará a dejar escrita a modo de libro. El Mediterráneo le ha dado vuelta y vuelta, que es lo que suele hacer con su fauna humana, al menos con la que está dispuesta a aportar.



CONFESIÓN: “La mayor satisfacción es poder seguir esta aventura y observar cada día las reacciones de quienes ven su vida o la de su familia reflejada en lo que hacemos. Ha habido personas que al visitar los museos de Terque se han sentido parte de lo que han visto en ellos. Gentes a las que se les han abierto los recuerdos y se han emocionado con lo que han podido ver en ellos sin detectar que lo que les produce esa emoción lo hemos rescatado del contenedor de la basura. Todo lo que está aquí estaba destinado a la desaparición y al rescatarlo hemos conseguido recuperar el recuerdo de muchas personas. No es ningún mérito. Hay que tener una idea, seguirla y no hacer caso de los recelos que se puedan plantear. El tiempo se encarga de todo y si antes todos querían tener su propio museo ahora entienden que toda la comarca se beneficia de lo que se hace en Terque. En los inicios decían que me estaba llevando las cosas de su pueblo pero entendieron que no me llevaba nada, que si no lo recogía, se perdía. Nada hubiera sido posible sin la generosidad de la gente de la comarca, sin el apoyo a  las actividades, sin la renuncia a espacios colectivos, como el salón social donde ahora está el Museo Provincial de la Uva de Barco y la tienda de tejidos La Modernista, sin el entusiasmo de los voluntarios. La importancia es subjetiva. Cada persona le puede dar la que considere, pero si hay algo que puede medirla eso es el crecimiento del número de visitantes, las aportaciones que nos llegan, las llamadas que recibimos y, muy especialmente, los sueños y recuerdos que provoca el contacto con estas cosas que conocimos porque las vivimos directamente o no las contaron encasa”.

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