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domingo, 12 de febrero de 2017

Por San Valentín... Cartas de Amor de 1835


Os mostramos las cartas de amor más antiguas que conservamos en  nuestro 
Museo de la Escritura Popular. 
Son de 1835 entre un joven de Alhabia y una joven de Terque









“Mi Querido Salvador

Te haces muy recomendable para mi con decirme en tus cartas, que solo quieres y exiges de mi formalidad y buen fé; y ya que por mi parte me interesa mas en ella quisiera que tu Padre hablara con el mío, para que nuestras relaciones estando autorizadas con su reciproco consentimiento y aprobación sean del todo legitimas y de corazón; espero que a si se haga, y sera una prueba nada equivoca del interés que se toma por nuestra común suerte.

A Dios. Tu querida Dolores Alonso”.


“Alhabia 24 de Marzo de 1835

Encantadora de mis sentidos, dulce y cariñosa Dolorcitas recibi la V. la que me llena mi corazon de sumo placer y enterada de ella digo lo siguiente.

Ydolo mio cuandichoso y feliz ya me contemplo a el considerarme tan favorecido, no lo atribuire a mi merito ni tampoco a mi atractivo corazon, os juro estar siempre agradecido y un bivo retrato de Vos misma en el yebar exculpido.

De lo tocante a lo que me decis que nuestras entrevistas fueron como el que mira a los rayos del sol le digo a V. como en los Pueblos son tan nobeleros y amigos de saber, yo que por ebitar no e querido ir a menudo y la mayor parte porque no e podido, pero para mi fue lo suficiente para que buestra imagen se grabase en mi corazon y nunca poderle orbitar por ningun motibo.

Recibe el corazon de vuestro a fino amante.
Salvador de Yebra”.


“Alhabia 1 de Abril de 1835

Mi querida Dolorcitas

Si yo hubiera de hablarte de lo satisfecho que esta mi corazon al ver que nuestro compromiso esta ya autorizado con el mutuo consentimiento de nuestros Padres, y hubiera de hablarte de lo grato que ha sido al mio, el que yo haya elegido una joven cuyo merito es superior a toda alabanza, digo que entonces nunca acabaría; pero te dire al menos que la noche que fuimos a felicitarte ibamos con el intento de estar muy poco tiempo, según lo exigia la politica, y no parece sino que hasta mi Padre no se cansaba de contemplarte, y así fue que abusamos de vuestras bondades deteniendonos mas tiempo del que prescribia la primera vista.

Dolorcitas, conozco que hemos faltado; quizá os seriamos molestos; pero atiende a que toda nuestra detencion era por tener el placer de verte, que acaso esta consideración sea bastante para disimular nuestra falta. Si, esa noche ha fixado mi corazon, en ella he jurado muchas veces no pertenecer a otra sino a ti, y desde ahora (lo juro por la existencia que me anima) seras para mi el unico objeto a que dedicaré todo mi cariño y mis afanes; conozco que no tengo meritos para inspirarte el puro amor que tu me inspiras; pero ya que no valgo lo que tu mereces ojala que a fuerza de quererte pueda yo hacerme digno de tus gracias y favores.

Dolorcitas, ahora no quiero molestar mas tu atención escribiendo demasiado.
ADios nunca me cansare de repetirte que de ti depende la dicha de tu invariable.

Salvador de Yebra”.


Cartas enviadas entre Dolores Alonso, de Terque, y Salvador Yebra, de Alhabia.



Abajo tarjeta postal de los años 1930



miércoles, 8 de febrero de 2017

Ya se puede leer el Boletín Museos de Terque nº 132

http://www.museodeterque.com/pdf/boletines/132.pdf




Podrás conocer los Andadores y Carretones Infantiles del Museo Etnográfico de Terque... y muchas cosas más. esperamos os guste.








viernes, 3 de febrero de 2017

Cementerio de Palabras

Os presentamos la nueva exposición que estamos preparando:

  Cementerio de Palabras 

Dedicadas a los viejos diccionarios y a las palabras que van quedando en desuso. 

Desde hoy estamos abiertos a  recibir vuestras palabras olvidadas. 




lunes, 23 de enero de 2017

Papeles para Vasares ¿Quieres conocer su historia?



Nuevos Papeles de Vasares han ingresado en las colecciones del Museo Etnográfico. 
Proceden de una empresa de Cartagena. Eloina, posiblemente de la décadas de 1940-1950.

¿Quieres saber su historia?




En los vasares de las despensas, en las lejas de las taquillas y aparadores de las cocinas y comedores,  en las  repisas de los caramanchones de las chimeneas, en las tablas de  los armarios, se puso de moda  desde el XIX  adornarlos con  los denominados  papeles  y tapetes de vasares.
Los Papeles de Vasares eran tiras de papel de unas dimensiones  aproximadas entre 60 cm. de largo por 15 de ancho, que embellecían  el frontal de los vasares de obra o madera, dándole a su vez una superficie  más higiénica a la vajilla que allí se colocaba. “La variedad en colores y dibujos convirtiendo la cocina en una fiesta callejera a lo cual se presta lo económico del importe de la docena de papeles, 20 céntimos de peseta, y las dimensiones de cada sección medio metro aproximadamente.” La Monarquía.1890. Se solían vender en papelerías y paqueterías. La colección del Museo Etnográfico de Terque procede en su mayoría de los antiguos Almacenes Segura de Almería.
Su uso  se remonta a las últimas décadas del XIX. En 1874,  ya los encontramos anunciados “papeles picados de diferentes colores propios para adornar estantes, vasares etc…” En 1890, el periódico  La Monarquía  afirmaba “Artículo que no solo se ha hecho necesario, sino de moda.”  Al parecer su origen fue la capital de España “Constituye una industria genuinamente madrileña extendida a las provincias y cuyo uso les era absolutamente desconocido hasta hace pocos años, ampliando el mercado, su fabricación ha adquirido una gran importancia y ha exigido mejorar los procedimientos industriales.” ABC. Febrero 1908.
En un principio se hizo popular  reutilizar los periódicos para adornar los vasares “Papeles en un principio  fueron periódicos no ilustrados. Luego periódicos ilustrados…” La Monarquía.1890.  “Suplicó al señorito que le cortase unos papeles con destino a los vasares, según el modelo que acaban de publicar los periódicos.”El Correo Militar 1894.
Algunos   de estos papeles reutilizados los recuerda Paqui Muñoz (Almócita, 1960) y como los preparaba su bisabuela,  la “Mamita”.Las hojas de los calendarios los  iba doblando en muchos dobleces y con unas tijeras  los cortaba en recortes  sucesivos,  consiguiendo al desdoblarlo, unas bonitas  tiras  con cenefas geométricas festoneadas”.
El director de El Globo en una carta al director de correos en 1878, acusaba a los carteros  de  quedarse con los ejemplares de muchos suscriptores y señalaba “esos papeles sirven para adornar los vasares de casa.” Esta costumbre se fue imponiendo, hasta ser aprovechada por la industria  “Y por ultimó un artista acreditado en cometas, aleluyas y romances explotó el negocio, proporcionándose un nuevo emolumento.” La Monarquía.1890. Una de estas industrias madrileñas fue la Casa Lencina  “De los primeros productos de esta industria eran unos papeles con diversos dibujos picados a mano y con tijeras, después y como primer adelanto, se empleó para picarlos un sacabocados de acero… y en vista de la rapidez con que se generalizaba su uso, hizo construir un troquel de su invención.” ABC. Febrero 1908




Con los años la industria fue mejorándolo, empleando en su estampación toda clase de colores y dibujos. “En la fábrica de papel de vasares  La Estrella… encontraran un numeroso surtido de papeles lisos de todos los colores iluminados, estampados, picados. Hay un bonito surtido de dibujos.” El Liberal. 1890. Esa misma fábrica pedía unos años antes “Hacen falta en la fábrica de papel pintado para vasares titulada la Estrella niños y niñas de diez a diez y seis años.”
Las ilustraciones se fueron haciendo de lo más variado “A los lados de la chimenea había largos vasares y estos estaban revestidos de papeles con viñetas de corridas de toros y asaltos de bandoleros.” La Ilustración Española. 1886. Composiciones geométricas que simulaban azulejos o  tela de manteles, flores, frutas, vegetales, animales, motivos infantiles, paisajes o menaje de cocina. 

La Monarquía en 1890,  describía una gran variedad de dibujos: segadoras, bailarinas, santos, paisajes como el de la reciente inaugurada Torre Eiffel o las pirámides de Egipto. También temas históricos como la Heroína de Zaragoza,  toreros o artistas de la época. “Papel pintado y recortado para cubrir los vasares de la cocina representando a  Cara ancha o Gayarre.” La Ilustración Española 1883.
Un artículo humorístico hablaba de la preocupación de las criadas por cambiar periódicamente los papeles “las limpias y las que no lo son cambian con frecuencia los papeles. Las primeras siguiendo las veleidades de la moda, las segundas las del aceite. Y ¡ay! de la señora que trate de poner coto al abuso. Entonces la sucia será ella. Ella será la que por la miseria de 20 céntimos consiente que la cocina este hecha una leonera.” La Monarquía.1890.
Los papeles  convivieron con tapetes o tiras de tela en los vasares.  La Moda Elegante decía en 1892, “En los vasares de la cocina se suelen poner tiras de tela blanca festoneadas y con algún dibujo en color.” En 1902,  ofrecía el patrón para realizar una “banda festoneada de tela de algodón, adornada con objetos de cocina bordados a punto de litografía. Se corta de 13 cm. de ancho y sirven para adornar vasares o tablas de armario.”
Se recomendaba “El ancho y la longitud dependen de los vasares para que se destinan, contando que deben de quedar colgantes de 15 a 20 centímetros, que es donde se hace el friso de figuras, bien bordadas a punto de cadeneta, a punto de zurcido, a punto de cruz, etc o pintadas con colores lavables a la garua o al pulverizador. Los colores empleados en el bordado deben ser chillones para dar alegría a la cocina.” Blanco y Negro. 1926





En  1928, la revista Labores del Hogar, hablaba que eran frecuentes “los paños de lienzo cuadriculado o con puntilla de crochet”, y  proponía a sus lectoras una muestra con bordados sencillos de peces, guindillas y setas a punto de  cadeneta.
Blanco y Negro en 1926, en el artículo titulado “Tapetes para vasares” calificaba a los papeles de los vasares como, anticuados y poco higiénicos, “se desecharon ya hace tiempo los papeles pintados y recortados… relegándolos para el uso de los pueblos, en donde con mayor dificultad que en las ciudades van entrando las invenciones del arte decorativo, y lo que es peor, los adelantos de la higiene.” Se buscaban telas que fueran lavables, para que siempre  que estuvieran limpias.
Los motivos decorativos bordados en estos tapetes incluían desde viandas a  menaje de cocina, combinándolos o transfigurándolo en figuras  humanas. Se buscaban que fueran alegres y desenfadados. Blanco y Negro. proponía figuras caricaturescas de “cazos, cuchillos, sartenes o con hortalizas y frutas, hechos hombres por virtud del arte.” En 1931, La Voz, insiste “ de trecho en trecho y siempre por la parte que quede colgando se dibujan figuras más o menos grotescas pero siempre en relación a la cocina.”
Otro material conocido desde finales del XIX y usado para adornar los vasares fueron los hules, material  de tela pintada y barnizada por uno de sus lados, que tenía la ventaja de su impermeabilidad y fácil limpieza.





jueves, 5 de enero de 2017

Ya se puede leer el Boletín Museos de Terque nº 131

En nuestra página web museodeterque.com

sección boletines

http://museodeterque.com/pdf/boletines/131.pdf



sábado, 31 de diciembre de 2016

La Serpiente en el Paraiso

Nuestro Museo Etnográfico participa en el Especial de Navidad de la Voz de Almería con un artículo de su director  Alejandro Buendía.





La Serpiente  en el Paraíso

“Anguilas de mazapán enroscadas en espiral y flanqueadas por frutas en almíbar tientan al goloso con insistencia diabólica como la Serpiente en el  Paraíso.”

En los días de Navidad, las tiendas de Almería ofrecían los más exquisitos manjares de comer y beber, traídos de todos los rincones de España.  Niños y grandes se embobaban antes los escaparates de confiterías y tiendas.
Uno de los dulces más  demandados era los mazapanes. Y dentro de ellos las Anguilas de mazapán.  Este dulce antiguo que se fabricaba especialmente en Toledo …

El mazapán se elaboraba bajo diferentes formas, tamaños y presentaciones.  Destacaba la elaboración de formas zoomorfas. En 1818 el Diario de Madrid anunciaba “cajas con peces, lenguados y anguilas de mazapán de Toledo guarnecidos de dulces gallos, patos y otras figuras del mismo mazapán.  Dentro de ellas la más popular fue la anguila o serpiente. También se trabajaban otras figuras  como los jamones, escudos...
Frente a  figuras de gran tamaño que ocupaban casi toda la caja, también se trabajaban figuras en pequeños tamaño, las llamadas  “ figurillas de mazapán.”

Las grandes figuras como las anguilas, se comercializaban dentro de cajas de madera,  “ la consabida culebra de mazapán que gime en su cárcel de madera, enroscada y engalanada con todos sus atavíos que la cargazón tolera espera ser devorada por alguna familia numerosa.”
 En el siglo XX se introdujeron las cajas  en cartón y con  distintas formas.    Aunque la anguila por su forma enroscada solía ser  en caja circular.
La tentación era grande, para los vecinos de Almería, la Crónica Meridional, recoge en 1889 este texto: “ Parados frente a un escaparate de una confitería se exibe una gran culebra de mazapán había ayer dos gitanos con la boca abierta admirados. De pronto, exclamó uno de ellos. ¡Chavo, que buena culebra. ¡Hijico que bien nos vendría si se nos enroscara en el cuello.” 
En 1924, el fotógrafo Victoriano Lucas, nos dejo un delicioso artículo donde la consabida Anguila de mazapán era la protagonista.

En  enero, 1924, el fotógrafo más importante de Almería, Victoriano Lucas, en un artículo publicado en  la Crónica Meridional, coloca como gran protagonista a una anguila de mazapán.  El texto comparaba las pobres Navidades de  la Almería en su niñez, con la alegría consumista que se vivía en aquel año, lo que achacaba de una manera directa al dinero que entraba a través del comercio internacional de Uva del Barco.
 En las navidades de su infancia, un año, colocaron  en  el escaparate de una confitería de la calle las Tiendas, una gran anguila de mazapán.  Delante de la vidriera se formó un continuo tumulto. “ Parece un lagarto dormido, decían, no hombre es que parece, aseguraba el más espabilao. Es dulce, ¿no lo ves?  Eso se come y he oído decir que esta muy bueno.
¡Tres años seguidos de Pascua, estuvimos viendo la misma anguila de mazapán de Toledo en las vidrieras! El último año que la ví, había cambiado de color, estaba gris perla. Las moscas convencidas de que nadie gastaría 80 reales que valía habían decidido comérsela.”
¡Y es que las pobres gentes de entonces, cuando no había uvas, estábamos a régimen perpetuo de gurullos. Estas pasadas Pascuas, cuando veía las lujosas confiterías repletas de anguilas de mazapán con tanta y esquisita variedad de golosinas todas caras, la multitud de turrones de Jijona repletas de gente alegre y confiada, pensaba yo en las uvas, en las moscas y en los 30 millones de pesetas que entran este año y sibn querer corria a mi mente el recuerdo triste de la anguila gris de la calle las Tiendas.” 


jueves, 22 de diciembre de 2016

El día que que cayó el Gordo de Navidad en Almería 1896

La Pascua de los 12 millones de reales.
Almería 1896.

Alejandro Buendía Muñoz
Director de los Museos de Terque



A los calendarios y almanaques les quedaban ya pocos días para dar el último suspiro del año.
El  cielo estaba despejado, la ciudad despertaba con un sol espléndido,  parecía que los pasados días de viento habían  arrancado  todas sus penas acumuladas, incluso a los más desdichados. La pobre Almería veía secarse sus parrales a manos de la Filoxera, la triste España  perdía a sus hijos en las guerras de Cuba y Filipinas,  pero aquella mañana   solo se esperaba la Pascuala Felicidad.

Era el tiempo de comer y beber, de regalos y aguinaldos, de cantar y reír, de salir al campo con la familia. Los nacimientos en las casas, las calles llenas de panderos y zambombas, de  paveros y turroneros. Tiempo de caridad, de acordarse de los más pobres y de esperar que la fortuna, se acordara de que en el  bolsillo  de cada uno iba una  participación  de  la Lotería de  Navidad. 

Desde que el 18 de diciembre de 1812,  se celebrara el primer sorteo extraordinario de Navidad, la mayoría de los  españoles y de nuestros paisanos soñaban con  ser los afortunados del deseado Gordo.
Aquella mañana, en la Casa de la Moneda de Madrid, los números  giraban  en el bombo  y las manos inocentes de los niños del hospicio iban tomando las bolas que iban saliendo.

No era el día 28 para que fuera una inocentada, y menos por telégrafo: ¡El Gordo en Almería!, ¡el primer premio al número 8669, con sus doce millones de reales lo habían vendido en Almería!.  

Cuando  en las oficinas del periódico “La Crónica Meridional  recibieron la noticia todo fueron gritos y prisas. En unas horas,  se sacaba un  número extraordinario que hacía volar la noticia por toda la ciudad.  Hubo  felicitaciones, desmayos,  caídas y  carreras a comprobar la participación.  Algunos, como Francisco Cano, quisieron compartir su abundancia   repartiendo  en su casa  más de 500 libras de pan  entre los pobres.

Los diez décimos del número habían salido de la administración nº1 de Almería, la   llamada del Rostrico, por estar situada en dicha calle, propiedad del lotero D. José García Ramírez. Pero sus manos,  no fueron quienes vendieron los billetes, sino las del ciego Andrés Ponce Sánchez, que se ganaba la vida como expendedor.

La vida,  trae esos días amables, que nos hacen olvidar las miserias diarias. Aquel día, no se hablaba de otra cosa. La felicidad corrió  por las calles de Almería desde el Barrio de las Huertas hasta la calle Real. El barrio de Regocijos hizo honor a su nombre, allí el carbonero Juan Plaza  había repartido  un décimo entre sus vecinos. Otro,   acabó entre la clientela del barbero José Navarro en la calle La Hermosura  y otro  en la carpintería de Francisco Contreras en la calle Real de Granada. Y así, como un desagravio a los más humildes  los reales  rodaron por toda la ciudad  entre  costureras,  carreteros, albañiles,  barrileros  o labradores.

El jolgorio,  explotó la noche del 23, cuando una manifestación espontánea recorrió  las principales calles de la ciudad.  Por la Puerta de Purchena pasó el ciego Andrés Ponce caminando al frente, cual diosa de la fortuna, pregonando el número premiado a grito herido. Aplausos y aclamaciones  a su paso, detrás, el batallón infantil tocando aires populares  y un gran gentío  cerrando la algarabía. 

Los telegrafistas de Almería no paraban de recibir y mandar telegramas. La noticia la recogieron todos los periódicos de España y hasta la revista ilustrada “El Nuevo Mundo”,  pidió a su corresponsal que mandara fotografías  de los agraciados.
Y así,  para que viera el resto de España los rostros  de los  afortunados,  se les convocó en el frontón de pelota Jai Alai a las doce de la mañana. El tiempo quedó detenido  ante la cámara del fotógrafo  Agustín Morales.  Más de cincuenta personas formaron el cuadro de la dicha, algunos con su participación en la mano.
La ciudad lo celebró con vino, anís, roscos y mantecados Se  afanó en comprar más lotería  y   en pedir a la Virgen del Mar que para el año siguiente se acordara  también de ellos.

En  la administración del  Rostrico siguieron vendiendo lotería  muchos años, hasta que en 1924,  volvió a  caer el tercer premio de Navidad en el número 07541, pero ésta, ya es historia para otro día.   
            

            


  





  
















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